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La halitosis es un problema muy común y suele ser fácil de resolver con algunos trucos, ya que a nadie le gusta tener o percibir mal aliento en ninguna circunstancia.

Con una buena higiene e identificando la raíz del problema podremos olvidarnos de esos olores molestos y poder interactuar con confianza con otros.

¿Por qué desarrollamos mal aliento?

El mal aliento comienza en la parte posterior de la boca, donde las bacterias se esconden bajo la superficie de la lengua y entre dientes. La mala higiene oral, la comida atascada, las enfermedades de las encías y las caries contribuyen al mal aliento.

Además, existen otros factores que pueden ocasionar la halitosis.

  • Xerostomía o boca seca, que hace que la boca produzca menos saliva.
  • Problemas gastrointestinales, por lo que las bacterias del estómago desprenden un mal olor
  • Acumulación de placa en exceso que genera gases desagradables.
  • Dietas drásticas que descompongan bruscamente las grasas y liberen ácidos malolientes
  • La llegada de las muelas del juicio.
  • Consumos en exceso de café, tabaco y alcohol.

Todos estos factores debemos conversarlos con nuestro dentista, ya que él nos ayudará a identificar el problema y encontrar la mejor solución. Por lo general es la más simple: tener una mejor higiene.

Combatiendo el mal aliento

Ciertamente, la higiene bucal descuidada es la primera causa del mal aliento. Esto permite que la placa se asiente en los dientes, causando inflamación y sangrado de las encías. La sangre que queda en la línea de la encía es atacada por bacterias y se crea una producción de gases.

Lo más importante es cepillarnos los dientes por lo menos dos minutos dos veces al día o después de cada comida, pero lo más recomendable es esperar por lo menos 30 minutos después de comer alimentos y bebidas ácidas.

También es importante reemplazar nuestro cepillo de dientes al menos cada tres meses y usar pasta de dientes con flúor. Además, las bacterias y los residuos de comida se esconden bajo una fina capa de moco en la lengua, debemos asegurarnos de cepillar la lengua tanto como los dientes.

Otras recomendaciones son:

  • Usar el hilo dental para limpiar los espacios interdentales, esto elimina los alimentos que se atascan en ellos.
  • Usar un enjuague bucal que deje un aliento fresco.
  • Tener una rutina de limpieza bucal profunda todas las noches, antes de dormir y al levantarse en la mañana.
  • Tomar mucha agua durante día.

¿No desaparece el mal aliento?

Ante una halitosis crónica (que no se cure con higiene bucal) debemos considerar un posible origen alimentario, ya que la ingestión desordenada puede causar la expulsión de gases.

Para esto, lo más recomendable es consultar al especialista para hacer cambios en la dieta diaria o recetar medicamentos.

Prevención

La prevención del mal aliento se basa en cuidados simples pero cotidianos, principalmente en algunos hábitos que no consideramos frecuentemente:

  • Cepillarnos y lavarnos la boca correctamente.
  • No consumir alimentos pesados de digerir.
  • No tomar demasiado café.
  • Evitar fumar .
  • Controlar la ingesta de alcohol.
  • Comer mucha fruta y verdura.

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