León - Palencia - Ponferrada

Malformaciones por el uso del chupete

Malformaciones por el uso del chupete o por chupar el dedo

El chupete, o dejar que tu bebé se chupe el dedo, suele ser un recurso muy utilizado por las
madres y los padres para que se relajen. Y, no es un mal recurso, siempre y cuando sea utilizado
de forma muy ocasional.

Pero, ¿conoces las posibles malformaciones por el uso del chupete o por chuparse el dedo?

En que consiste

La succión excesiva del dedo y el uso prolongado del chupete, durante más de dos años, pueden causar numerosos problemas, desde cambios en el techo de la boca y un crecimiento inadecuado de la misma, hasta una mala alineación o apiñamiento de los dientes. Con el tiempo, podrían desalinearse la mandíbula y el paladar, pueden aparecer caries, así como enfermedades en las encías. En casos extremos, se ha relacionado el uso del chupete con la recesión gingival y la pérdida de las encías. Incluso podría aumentar el riesgo de desarrollar infecciones agudas del oído medio. En algunos casos, chuparse el dedo y el uso de chupetes también causan lo que se conocen como “dientes de conejo”. Una afección que suele ser genética, pero que también se puede provocar por este hábito, prolongado más allá del tiempo.

Qué puede ocurrir

Si se abusa del chupete, puede rozar la piel de la boca hasta provocar irritación. En el caso de chuparse el dedo de forma excesiva, la irritación es posible no solo en la boca, sino también en el dedo, por ejemplo, mediante la aparición de callos. Conforme va creciendo la mandíbula, se ve forzada a aceptar la presencia de un objeto extraño, como es el chupete o el dedo. Esto provoca una sobremordida. Es decir, una desalineación de los dientes donde la mandíbula superior cae significativamente más delante de la mandíbula inferior cuando la boca está cerrada.

Pero, además del riesgo de malformaciones en la mandíbula, el paladar y los dientes, incluso es posible desarrollar problemas del habla y de comunicación. Si los dientes, la mandíbula o el paladar se ven empujados fuera de su alineación correcta, podría ser complicado pronunciar ciertas consonantes, lo que conllevaría a dificultades en la comunicación y resultar frustrante para el niño o la niña. Las malformaciones en la mandíbula, en la boca, la inadecuada alineación de los dientes, así como los problemas en el habla, pueden conducir a un aislamiento social e incluso a un posible bullying.

Malformaciones por el uso del chupete

Ventajas

Claro que, también es cierto que el chupete podría disminuir el riesgo de que tu bebé sufra el síndrome de muerte súbita del lactante. Todo tiene sus ventajas y sus desventajas. La clave está en controlar su uso, evitar que se convierta en un hábito y, por supuesto, impedir el uso prologando y excesivo del chupete o de chuparse el dedo.

Una de las razones principales por las que un bebé se chupa el dedo es por un reflejo involuntario que instintivamente busca succionar el pecho de su madre. Conforme se hace mayor, es posible que asocie este movimiento con la seguridad y/o con la calma. Lo mismo sucede con el chupete. Ambas opciones le confieren una gran tranquilidad y calma. Es por este motivo que suele ser más habitual a la hora de dormir. Son etapas en su vida que deben considerarse como normales. La virtud está en saber conducir este hábito y en ayudarle a desprenderse de él antes de que pueda resultar en un problema para su salud.

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